Concierto bastante esperado por mi parte desde el año pasado.
Y por supuesto no defraudó. No es un concierto de pegar botes sin parar ni bailar mucho, es un concierto, para abrir las orejas y la mente (y los tíos los ojos jejeje). Una voz mas que aceptable, una guitarra y una batería muy acertadas y una chica enfrente tuya que hace que durante hora y media no pienses en otra cosa que en comer pipas con ella (esto es un chiste para los muy fans de Zahara).
Ojalá viniera pronto a otro concierto con una mejor acústica.
PD: Gracias a Mire y Claudio por hacerme pasar una noche tan agradable con ellos en el concierto y en las cervezas posteriores.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario